sábado, 5 de enero de 2008

Extraño clima espacial sobre África

La naturaleza no deja de asombrarnos. Sino, lean la curiosa noticia suministrada por la NASA a mediados del mes de noviembre del recienterminado 2007.

Noviembre 13, 2007: Algo extraño está ocurriendo en la atmósfera sobre África y los investigadores se han reunido en Addis Abeba, Etiopía, para discutir el fenómeno.

El Taller sobre Clima Espacial de África (Africa Space Weather Workshop) se inauguró
el 12 de noviembre con la participación de alrededor de 100 científicos y estudiantes.

El extraño fenómeno que reúne a todas estas personas se denomina penacho de iones
—"una forma recién descubierta de clima espacial", dice el científico atmosférico
Tim Fuller-Rowell, de la Universidad de Colorado, co-organizador del taller.

Los investigadores comparan los penachos con el humo que sale de la chimenea de una
fábrica —excepto que en vez de estar compuestos por polvo y cenizas comunes,
los penachos de iones están hechos de gas electrificado, el cual flota a una altura tan
grande por encima del suelo que entra en contacto con el espacio mismo.

"Los penachos aparecen durante las tormentas geomagnéticas y pueden interferir con
las transmisiones de los satélites, con la navegación aérea y con las radiocomunicaciones",
dice Fuller-Rowell. De hecho, es su efecto sobre las señales del GPS (Sistema de
Posicionamiento Global, en idioma español) lo que llevó al descubrimiento de los
penachos sobre Norteamérica hace apenas algunos años

Dos días antes de que este mapa se construyese, una explosión en el Sol había expulsado una
nube de gas magnetizado —una eyección de masa coronal (EMC)— hacia la Tierra.
El penacho se formó cuando la EMC golpeó la atmósfera de la Tierra, generando una
poderosa tormenta geomagnética. El penacho estaba formado por aire ionizado a una gran
altitud, que se trasladaba desde Florida hasta Canadá a una velocidad de 1 km/s (2200 millas
por hora).

"Bien, ahora vimos el ‘humo’, pero ¿dónde está la chimenea?", se pregunta Fuller-Rowell.

La búsqueda está llevando a los investigadores hacia África.

"Muchos creen que la fuente de los penachos está cerca del ecuador magnético de la Tierra",
explica el heliofísico de la NASA Lika Guhathakurta, quien asiste al taller. "África es un gran
lugar para verificar estas posibilidades porque el ecuador magnético pasa directamente
sobre el sub-Sahara".

Sólo hay un problema: "No tenemos suficientes sensores en África para estudiar el fenómeno",
dice Fuller-Rowell. El sensor preferido es un receptor del GPS de frecuencia dual.
"En Norteamérica abundan los receptores del GPS de frecuencia dual —miles de ellos están
en red y los usamos para monitorear penachos en esta área. Pero África tiene apenas algunas
docenas de estos receptores".

El principal objetivo del taller es familiarizar a los científicos espaciales africanos con el fenómeno
de los penachos y crear los cimientos para lograr una red continental de detectores del GPS.
"Dentro de unos pocos años esperamos desplegar cientos de receptores", afirma el investigador.

Los penachos de iones habitan una capa de la atmósfera terrestre llamada "ionosfera".
Es una región muy extensa que abarca alturas desde 85 hasta 600 km por encima del suelo,
donde la radiación ultravioleta del Sol saca los electrones de los átomos y moléculas, creando
de ese modo una capa de gas ionizado, también llamado "plasma", el cual rodea todo el planeta.
Como lo han sabido los operadores aficionados de radio por más de 100 años, la ionosfera se
puede doblar, distorsionar, reflejar e incluso es capaz de absorber ondas de radio.
Los penachos amplifican estos efectos.

"Hoy en día se sabe que África es clave para entender el problema".

Por el momento, sólo Norteamérica tiene una ionosfera correctamente topografiada.
La NOAA publica imágenes cada 15 minutos en este portal. "Dentro de cinco años, a
partir de esta fecha", dice Fuller-Rowell, "esperamos estar haciendo mapas de la ionosfera
sobre África en tiempo real también".

Plasma incógnita, así es como se considera a África ahora (aunque no por mucho tiempo)

jueves, 3 de enero de 2008

LOS ENIGMAS DE SELENE

A lo largo de la historia. Nuestro satelite natural, la Luna.
Nos ha subyugado entre el enigma y su inquietante nocturna presencia.
Inspiradora de amantes. Aliada de nigromantes y brujas.

Y ahora en plena era tecnológica, perdido parte de su encanto al saberla "pisada" por simples humanos.
Quizás sea el momento de retomar lo que sabemos de ella y recurrir a una cronología de incidentes extraños en su entorno que nos indicarian que no es solo nuestra. Es m
ás. Quizás nos haya sido infiel admitiendo desconocidas presencias que constan en los anales de la Astronomia. Repasemoslos.

1.783. Se observan luces entrando y saliendo de la Luna.

1.787. Más luces brillantes sobre y cerca de la Luna.

07 de Octubre de 1.790. El prof. Herschel, durante un Eclipse total de luna, observando el satélite, vio diversos puntos brillantes, muy luminosos, pequeños y redondos, saliendo del satélite.

07 de Marzo de 1.794. El Doctor William Wlikins de Norwich observó en la parte oscura de la Luna una luz tan brillante como una estrella durante unos 15 minutos.

07 de Diciembre de 1.820. Varios astrónomos franceses vieron, durante un eclipse Lunar, extraños objetos moviéndose en línea recta. Por la precisión de sus evoluciones y movimientos eran como maniobras militares. (Arago Euvieset. Annales Chimie.)

1821. Un astrónomo apellidado Loomis, observó pequeñas manchas de luz que atravesaban la Luna a gran velocidad. Rankin, astrónomo también, aseguró que había visto otras luces en posición diferente, las cuales consideró como reflejos estelares. (Simulación de la observación en imagen)

1.824. En la Luna. En el Mar de la Serenidad se descubrió un pequeño cráter llamado Linneo. Su descubridor Lahrmann, le atribuyó un diámetro de 7 km. (Recogido por el selenógrafo español Antonio Paluzie Borrell secretario de la Asociación Astronómica de España y América. Publicado en La Vanguardia 3/01/1.960)

20 de Octubre de 1.824. Desde Holanda el selenógrafo Guithuisen vio sobre la Luna una luz parpadeante desde las 5h hasta las 5,30 a.m.

22 de Enero de 1.825. Oficiales del buque ingles Coronación, en el Golfo de Siam, vieron luces en el cráter lunar de Aristarco.

1.842. Los cráteres de la Luna Messier A y Messier B, vecinos, ubicados en el Mar de la Fecundidad y con unos 17 km de diámetro. Desaparecieron sin dejar rastro.

El cráter Posidonius contenía en su interior otro, más pequeño, perfectamente visible. Posidonius D. Desapareció. (Recogido por el selenógrafo español Antonio Paluzie Borrell secretario de la Asociación Astronómica de España y Ámerica. Publicado en La Vanguardia 3/01/1.960.)

09 de Abril de 1.867. Thos G. Elger comunicó a la Astronomical Register, que vio llamear, de pronto, una parte oscura de la Luna. Como una estrella de séptima magnitud. Fenómeno observado a las 7,30 de la tarde. Cesando a las 9,30. No era la primera vez que veía luces tan claras.

07 de Agosto de 1.869. El profesor Swift, de Matton (Illinois), vio, durante un eclipse solar. Unos objetos cruzando la Luna 20 minutos antes de que se completara el eclipse. En Europa, la profesora Hines y Zent Mayer comunicaron a Les Mondes, de Paris, haber visto también dichos objetos, que parecían marchar en líneas rectas paralelas. En The Journal of de Franklin Institute se recoge información sobre este mismo fenómeno.

13 de mayo de 1.870. Numerosas luces que variaban en número según los observadores ingleses. En el interior del cráter Platón. Las luces se encendían y se apagaban alternativamente.

1.874. Desde diferentes países se observan puntos luminosos, en la Luna, durante un Eclipse.

1.874. Monsieur Lamey en L’Année Scientifique comentaba la observación de gran número de cuerpos negros cruzando la Luna.

24 de Abril de 1.874. El profesor Sehafarik, de Praga, observó un objeto brillante y deslumbrador que atravesó lentamente el disco lunar hasta salir de el.

20 de Febrero de 1.877. Monsieur Trouvelot, del observatorio de Meudon (Paris). Vio en el cráter Eudoxus una fina línea luminosa como un cable tendido sobre el cráter.

21 de Marzo de 1.877. Barrett, Astrónomo ingles. Observando la Luna, ve una luz brillante en Procolo.

17 de junio de 1.877. El profesor Henry Harrison de Nueva York observó una luz en la parte oscura de la Luna. A la misma vez Frank Denté, desde Inglaterra, Ve un punto luminoso, moviéndose, en el interior del cráter Bessel.

12 DE AGOSTO DE 1.883. 447 OBJETOS PASAN DELANTE DEL SOL.

El Astrónomo D. José Bonilla estudiaba el Sol desde el observatorio Astronómico de Zacatecas en México. Cuando se vio sorprendido ante la presencia de una serie de objetoS, mejor manchas o sombras, que pasaban delante del disco solar. Pasado su asombro y una vez pudo realizar algunos cálculos. Estimó que estaban a una distancia del astro rey similar a la que nos separa de la Luna (unos 300.000 kilómetros).

Para que quedara constancia de lo extraordinario del suceso realizó varias placas fotográficas del paso de los misteriosos objetos.

Una vez terminada la observación con la inclusión de fotografías y datos. Los remitió a la revista L’Astronomie editada por el astrónomo Camilla Flammarion. Este es el resumen del artículo:

“ … El 12 de Agosto de 1.883, a las 8,00 horas a. m. , comencé a observar el Sol. Cuando, de repente, observé un PEQUEÑO OBJETO BRILLANTE, que penetró en el campo de visión del telescopio, marcándose en el papel que usaba para marcar los puntos de estudio del Sol.


Atravesó el disco solar y proyectó su sombra de forma casi circular. No me había recuperado de mi sorpresa cuando otros objetos, en pareja, pasaban de nuevo. Hasta el punto de que en el transcurso de dos horas pasaron hasta 283 objetos delante del Sol. Posteriormente y en compañía de su ayudante observaron otros 48 objetos.

Y 116 al día siguiente. En total 447 OBJETOS DESCONOCIDOS DE ENORMES DIMENSIONES.

La trayectoria era de Oeste a Este con una ligera inclinación hacia el Sur del disco solar.

Los objetos pasaban en grupos de entre 15 y 20. Si bien se veían como sombras, cuando abandonaban el Sol y con el fondo de la oscuridad del cielo, se veían con luminosidad propia. “

1.8851.885. El francés Thouvelot vio lo que podría describirse como una ciudad en el interior del cráter Retico.

El alemán Gruithuisen vió lo que podía parecer vegetación. Variación de la coloración de algunos cráteres durante los 14 días que dura el día lunar.

W. H. Pckering con un potente telescopio observó en el cráter lunar de Eratostenes . Grupos de manchas oscuras que se movían sin rebasar los bordes del cráter. Pasaban del gris oscuro al verde.

(continuara…)